Beneficios colaterales de ser madre trabajadora

Posted on Nov 8 2012 - 2:29pm by admin

Más de una y de dos veces me he visualizado a lo Carrie Bradshaw, escribiendo una columna con zapatos de Manolo Blahnik y una melena perfecta. Salvando las distancias, aquí estoy de noche, frente a mi portátil PowerBook escribiendo mi primer post como colaboradora en esta revista MDMujer. Lo mío tiene más mérito que contar las aventuras y andanzas sexuales de la newyorkina, yo vengo aquí a contar cosas más profundas: las aventuras de la niña sin nombre en su globo volador y de su malamadre.

Quedan 36 días para que la NSN (La niña sin nombre) cumpla un año. No diré que ha sido fácil el periplo hasta aquí, pero hemos llegado, contra todo pronóstico, sanas y salvas. La maternidad se torna más complicada cuando tienes en un mismo día que ser madre-ama de casa-amante (esto sólo los días de luna llena, que está una muy cansada)-esposa-cocinera (esto tampoco, ¿a quién voy a engañar?) y si esto no es bastante, también mujer trabajadora fuera de casa. No sé en qué momento me engañaron para todo esto, pero hoy, como cualquier otro día, ha sonado el despertador a las 7, le he dado el biberón a la NSN y me he vestido y arreglado (en 5 minutos) para salir corriendo, como las locas, de casa al coche, del coche al metro, del metro a la agencia… He decidido que hoy no voy a ser negativa y os voy a contar beneficios, los beneficios colaterales de la maternidad trabajando fuera de casa, desde mi perspectiva de malamadre:

beneficios de una madre trabajadora

 

– Tu pijama y zapatillas de la casa no son tu atuendo único 24 horas, no por falta de ganas, si no porque esta sociedad ha impuesto que no está muy bonito aparecer con un conjunto de franela y estampado floral por la oficina, que digo yo que quizás peinada y pintada sí que podría ser. Pero bueno, el caso es que vestirse, a veces, se agradece. Desde aquí le pido a Tom Ford o a Paula Echevarría (que para el caso es lo mismo) que ponga de moda el pijama de franela como outfit de reuniones.

Esto último lo de peinarse y pintarse pues también se convierte en un beneficio colateral. El pintarse y peinarse se intenta por las mañanas, aunque realmente cuando llegas a la oficina y te miras en el espejo del recibidor te das cuenta que vas arreglada más a lo Lady Gaga que otra cosa. Pero al menos las ojeras, que enmarcan las cuencas profundas de tus ojos, parecen disimuladas y eso se agradece oye, sobre todo, para no asustar al personal, que te mira con ojos de lástima, pensando con total certeza que tu cara es de otro mundo: el de los muertos vivientes.

– Tu círculo de interacción con la realidad se amplía
. Alejada del triángulo de las Bermudas: cajero de Mercadona-señor de Correos-portero de la Finca, te sumerges en un mundo de caras: de clientes, de compañeros, de vecinos, amigos, dependientes, transeúntes… Que porque eres rápida que si no sufrías un colapso de por vida por tanta socialización de golpe, después de una baja maternal muy corta y muy larga a partes iguales.

– Se multiplican tus poderes como Superwoman. Te salen, de pronto dos brazos más de los cinco que ya tenías, uno para contestar mails del curro en la Blackberry y otro para planificar el día siguiente, mientras los otros cinco los ocupas en: recoger la casa, coger en brazos a la niña, coger el muñequito inseparable de la NSN, hacer algo potable (que no decente) para cenar y el último quinto para pasar la mopa, que si no me da la ansieté y no es plan.

– Un beneficio que he experimentado últimamente y que ya me adelantaban las madres es el poder de la relativización. ¿Quién me ha visto y quién me ve? Pues sí, que ser madre trabajadora te dota de un poder sobrenatural de paciencia, videncia y análisis de organización que es la bomba. Aunque esto se ha unido a una memoria un tanto cuestionable, no tengo el mismo poder de retentiva, es una realidad, pero, claro, normal… si acumulas 1.500 pensamientos/ ideas/ tareas… el cerebro se te desconecta. Yo pienso que lo que tengo ahora es una memoria selectiva y eso me gusta.

– Con esto de la vuelta al trabajo, tu mente anda tan ocupada, sobre todo, si no tienes tiempo ni para ir a hacer un pis que se te pasa el día volando así que, aunque siempre presente, no te acuerdas de la NSN tanto como para ir llorando por las esquinas, lo cual lo hace más llevadero. Por eso si tengo cinco proyectos sobre la mesa, los pelos de loca del estrés y un tic nervioso imparable hasta me alegro, así en un cerrar y abrir de ojos llega la hora de partida, despliego mis alas supersónicas y para casa.

– Al llegar a casa, las pilas casi agotadas se recargan en el momento que apareces por la puerta
y la NSN te recibe con una sonrisa, un bocadito baboso y tocando las palmitas. Ahí comienzan las dos horas mejores del día.

 

Y ahora os dejo que comienza el bucle: baño, bibi y dormir a la NSN, recoger la casa, preparar el trabajo de mañana, hacer caso al PNSN (padre de la niña sin nombre) y Ring Ring otra vez, sin darme cuenta, son las 7 y en pie. ¡Buenos días!

La niña sin nombre.

http://mdmujer.cl/familia/

Si quieres leer más visita el blog: laninasinnombre.wordpress.com

 

 

 


Comentarios desactivados en Beneficios colaterales de ser madre trabajadora so far. Feel free to join this conversation.

  1. Marta noviembre 8, 2012 at 3:59 pm -

    jajajajaja Muy bueno! Sé lo que dices. Yo hace 6 meses que tengo al mio ya y bueno a veces si que me gustaría volver a trabajar, pero claro si ni siquiera tengo tiempo para mi, no sé como me voy a organizar para conseguirlo todo si también el PNSN trabaja…pero lo intentaré, tengo ganas

  2. Carla noviembre 8, 2012 at 4:02 pm -

    100% razón

  3. Walewska noviembre 9, 2012 at 9:18 am -

    jajajajajaja, tienes más razón que un santo… he visto esas piernas tan tan ¿calientes? y me he visto en ello. Ayyyyy

  4. Sin nombre noviembre 9, 2012 at 9:37 am -

    Si antes de ser madres nos creyeramos esto la raza humana se extinguiria…Pero a mi pesar con todo lo bueno y lo malo debo reconocer que ahora no se vivir son mis niños ya que son el motor de mi vida..Por cierto muy bueno el articulo.

  5. Marisa Madre Estresada noviembre 9, 2012 at 10:46 am -

    uuyyysss, alguien nos engañó con eso de la liberación femenina, teníamos que sustituir el modo oficina por el modo gym-spa, o en mi caso, manualidades a tiempo completo.
    El momento maquillaje me lo ahorro (mamá lo tuyo no tiene remedio)
    Ya nos jubilaremos. Mil besos, princesa.

  6. Ana noviembre 9, 2012 at 3:35 pm -

    Otra ventaja es que te vuelves multilingue. Antes solo era mi niña, los pañales, el médico. Ahora si estoy con otras mamás hablo de ella, pero también hablo de trabajo, compañeros, cosas que me pasan y ya no me siento un monotema…