¿Genética o educación?

Posted on Feb 4 2013 - 7:32am by Walewska

Yo he sido de las que siempre han pensado que el carácter de los niños se hacía, se moldeaba como si fuera arcilla. Que la parte educacional contaba muchísimo, tanto que eclipsaba por completo a la parte genética. Es decir, que nosotros teníamos mucha responsabilidad en como “salen” nuestros hijos:  Culpa de hacerlos de una determinada manera y satisfacción por haber logrado otras cosas. Yo creía que los estereotipos eran una soberana estupidez, una manera de encasillar a la gente sin ningún tipo de fundamento .

Esto ha sido hasta que he tenido hijas. Siempre había infravalorado la influencia de la genética, quizás porque eso es algo que no podemos modificar. Pero ha sido ser madre… y he de reconocer que me replanteo un montón de cosas que antes me indignaban sólo de planteármelas.

 

¿Por qué las niñas no podían jugar con coches? ¿Por qué los niños no podían jugar con muñecas? ¡Son niños! ¡Tienen todo el derecho del mundo a hacer lo que les venga en gana y a jugar a lo que quieran sin prejuicios! Me indignaba eso de que el rosa era un color “de chicas” y el azul “de chicos” ¿desde cuando los colores tienen sexo?

Pero ha sido ser madre y toparme con una dura (durísima, diría yo) realidad. Que no es que las niñas no PUEDAN jugar con coches, al fútbol o lo que sea… es que la mayoría no QUIEREN.

Es verdad que todo parece ir en la dirección de reforzar la teoría de que las niñas están destinadas a jugar con unas cosas y los niños a otras. Tú pones la tele y tranquila, que verás muchos anuncios de muñecas en los que no se ve un niño a tres leguas, muchos dinosaurios dirigidos a ellos y sus equivalentes en adulto: cada vez que sale Estrella anunciando lejía me pongo del hígado ¿es que los hombres no friegan el suelo?. Esto es verdad. O como me gusta decir a mí, verdad verdadera. La publicidad es cierto que ayuda a estereotipar.

Pero es igualmente cierto que tengo observado que hay cosas que no son impuestas… y acaban por ser así.

Tengo un sobrino cuyos padres nunca le han puesto problemas a la hora de elegir sus juegos. No va a la guardería y en su casa hay de todo para jugar, juguetes “de niño” y “de niña” (y las comillas están puestas a propósito). Sus juguetes tienen todo tipo de colores, incluido el rosa. Pues él adora los coches. Le gusta jugar a todo, y de hecho juega con todo, pero va loco con sus cochecitos, sus parkings etc. ¿Mis hijas? Siempre han pasado olímpicamente de pelotas, coches, dinosaurios, piratas y cosas de este estilo. Y no porque me pareciera mal, sino simplemente porque no les han interesado a pesar de estar a su alcance. ¡Tampoco las he vestido de rosa, ni me maquillo yo, ni llevo tacones y les encanta!

Por supuesto sigo opinando que generalizar es terrible. Y que a mí me parece estupendo que quien quiera pueda jugar a lo que prefiera y le apetezca. Pero me da que he estado subestimando todo este tiempo el poder de la herencia genética grabada a fuego a través de los siglos.

Esto es sólo un ejemplo. Sigo estando convencida que la educación es importantísima y que los niños no están predestinados a ser de una determinada manera (lo que me parecería realmente terrible, dicho sea de paso) … pero no podemos olvidarnos de que hay cosas que no vamos a poder cambiar y que el carácter de un niño, los mimbres de los que partimos, son los que son.

… o eso es lo que quiero creer ¿Qué opináis vosotros? ¿Qué pesa más, la educación o los genes? ¿Tendemos a subestimar la importancia del carácter de cada uno?

Walewska

 

Imagen: Imaginarium

22 Comments so far. Feel free to join this conversation.

  1. Elsa Febrero 4, 2013 at 2:57 pm -

    Me da a mi que la genética es parte determinante…
    Yo, que voy a tener un niño, me temo que voy a tener que acostumbrarme a coches y dinosaurios jajaja

    • Walewska Febrero 7, 2013 at 2:55 pm -

      jajajajaja, creo que lo dices con un poco de resignación…

  2. Priscila Martínez Febrero 4, 2013 at 3:21 pm -

    A mi me pasó como a ti. Muy segura que yo no quería utilizar estereotipos con mis hijos. Pero…..tuve dos niñas. Tuvieron y tienen a su alcance todo tipo de juguetes, pero es verdad que se decantan por las muñecas, barbies, tarta de fresa etc. Vamos cuanto mas rosa y si tiene brillo/purpurina mejor!!!!
    De vez en cuanto juegan con el tren, pero pocas veces. A la mayor le encanta peinarse, maquillarse, llevar tacones….y eso que yo no hago nada de eso…bueno, peinarse sí, por lo menos intento no salir con melena de león a la calle..

    • Walewska Febrero 7, 2013 at 2:56 pm -

      jajajajajaj, Priscila está MUY BIEN que salgas peinada. Yo salgo peinada de casa, pero me pasa como a mi hija, que no sé qué narices hago que me despeino en un minuto ¿genética? jajajajjaa

  3. Una Mama Práctica Febrero 4, 2013 at 3:53 pm -

    En este vídeo puedes leer la explicación de la neurocientífica Lise Eliot, autora del libro “Pink Brain, Blue Brain,” da sobre el tema. Si te gusta o te precoupa este tema, te recomiendo el libro, a mi me ha encantado su lectura. Un beso!

    • Walewska Febrero 7, 2013 at 2:56 pm -

      Lo tengo que ver! es un tema que me interesa mogollón. Gracias, no lo conocía!

  4. Yolanda Salvatierra Febrero 4, 2013 at 4:03 pm -

    Las dos cosas, desde hace siglos Darwin y Lamarck ya lo explicaron en sus teorías evolutivas. Desde entonces la psicología genética y la conductista se pelean por hacer prevalecer sus presupuestos y dar importancia a unos u otros presupuestos ¿el carácter, la personalidad se hereda o se aprende?
    Si te sirve mis conocimientos y experiencia como psicóloga infantil te diré que ambos y ninguno. Verás, al nacer el bebé trae un bagaje importantes de constructos y características innatas que le van a ayudar a sobrevivir y desarrollarse, a eso le podemos llamar herencia pues tiene que ver con los genes de línea materna y paterna, los especialistas dicen que se heredan los rasgos de hasta tres generaciones, pero como decía Lamarck no sólo se hereda lo tangible (color de los ojos, constitución, gestos, aptitudes) también lo cultural o socialmente asumido, es decir si en una determinada sociedad ha asumido reaccionar favorablemente a la naranja amarga, sus hijos naceran predispuestos a que les gusten.
    Dicho esto, los psicólogos sabemos desde las investigaciones de Lorenz y especialmente de Bowlby que los bebés humanos más que cualquier otro mamífero necesita del contacto social para sobrevivir y aprender. La plasticidad del cerebro humano nos da la maravillosa ventaja de desarrollar el cerebro más evolucionado de cualquiera de las especies que viven en nuestro planeta ¿que implicaciones tiene esto? casi todas pues este hecho da la posibilidad que las condiciones genéticas puedan modelarse a través de la educación.
    De ahí el debate entre crianza (cuidar del desarrollo y el proceso de crecimiento natural) y educación (aportar pautas culturales y sociales que modifiquen predisposiciones innatas).
    Mi modelo de educación basado en la salud emocional propone una tercera perspectiva, la de respetar el proceso natural atendiendo a las emociones. Las emociones son los termómetros que nos ponen en alerta ante las visicitudes del entorno, atenderlas es poder aunar crianza y educación y hacerlo atendiendo a un elemento, a mi entender esencial, lo genuino y único de cada bebé que nace. Permitir que cada criatura pueda ser ella misma al margen de género, raza, situación social…
    Walsewka, si a tus hijas les gusta el rosa, es porque les gusta, parte de ese gusto lo llevaran en sus genes (explora los gustos de sus antepasados), parte tendrá a ver con las oportunidades de identificación que les ofreces (familiares, amigos, como son niñas figuras femeninas con las que se sienten felices). Los niños tienen la propiedad de ser esponjas (la necesitan para crecer) y adquieren características de los modelos con los que conviven por identificación positiva pero también negativa porque también necesitan diferenciarse. Hay madres que se empeñan que sus hijas vistan de rosa y en ese caso ni por esas lo consiguen.
    Así que ya ves, como en muchas más cosas, el mundo de la infancia es apasionante por lo que tiene de inesperado, sólo dejándonos impresionar y escuchando atentamente sus comportamientos logramos descubrir sus maravillas las que traen y las que aprenden!!!!
    Ayudémoslos a ser felices prestando atención a sus necesidades, las naturales y las precisas para que sean adultos sanos y competentes emocionalmente.

    • Walewska Febrero 7, 2013 at 2:58 pm -

      Si es que eres un pozo de sabiduría. Me ha encantado leerte y me dejas mucho más tranquila 😉 Besos mil!

  5. Sideritis Febrero 4, 2013 at 6:18 pm -

    Pues no sé muy bien qué decir. En casa tengo niña y niño. Muchos juguetes de niña porque es la mayor. Al pequeño le encanta jugar con las “comiditas” y sería feliz si tuviese una cocinita (que por tema de espacio está vedada). Pero luego se pone a jugar con los playmobil (clics de toda la vida, para mí) y va a por los coches y monta a los muñecos. Así que… parte y parte, aunque no me atrevo a dar porcentajes.

    • Walewska Febrero 7, 2013 at 2:59 pm -

      Bueno es saberlo! A ver por donde tiran 🙂 En mi casa como sólo hay niñas… pero ahora vamos a tener un sobrino que va a estar todo el santo día con ellas, así que será interesante observarlo

  6. Anónimo Febrero 4, 2013 at 6:39 pm -

    Evidentemente estoy de acuerdo en que el ser humano es un compendio entre genes y educación. Obviamente, igual que tú, antes de ser mamá y de dedicarme a la educación (algo que vino más o menos de la mano en espacio-tiempo) estaba convencida de que la educación es más importante que la genética. Y que si les enseñas a tus hijos a ser una persona con la mente abierta, será un ser con más amplitud de mira y mucho más tolerante.
    Lo que ocurre es que la educación llega hasta donde le deja la genética. Y cuando un niño se despierta y no hace otra cosa más que pensar en fútbol (es el caso de mi hijo) no hay educación posible que le haga ver lo contrario. Yo no juego a fútbol, juego con él a muchísimas cosas, pero nunca a fútbol. Y mientras era pequeño jamás le incitamos a que lo hiciera, pero la genética y su carácter propio le hicieron adorar el fútbol por encima de las cosas. No juega con muñecas, aunque tampoco con coches. Es un niño, con sus gustos y preferencias, que sí se decantan por los juegos de “niños”. Aunque yo no me quedo con eso, yo me quedo con que mi hijo juega a juegos de “Marcos”, los que a él le apetecen y le hacen feliz.
    En resumen… ¿genética o educación??? Pues como he dicho antes, la educación tiene cabida mientras la genética le deje, pero creo que esto último es lo que acaba mandando.
    Muuuuuchos besicosssssssssssss

    • Walewska Febrero 7, 2013 at 3:00 pm -

      muuuuuuuchos besicos para ti también paisana! Marcos me parece que es un niño bastante asombroso 😉

  7. Ido Febrero 4, 2013 at 6:52 pm -

    Pues va a ser así!!!, la genética tiene mucho que ver en el carácter de cada uno y se podrá moldear un poco, pero cambiar un carácter forjado desde el vientre de una madre ufff que complicado!!!!, yo antes de tener sobrinos y a mi hija pensaba lo mismo “a ese niño le gustan las muñecas porque seguro que se las compran…., si esa niña fuera hija mía haría esto o lo otro y no se comportaría así…., etc….”, que equivocada estaba!!!!!!
    Mi experiencia personal con mi hija respecto al carácter que tiene la verdad es que ha sido hasta ahora coser y cantar, y no porque yo tenga el secreto de cómo se educa bien a un hijo sino porque el carácter de mi hija “por suerte para mí”, “no sé si tanto para ella” es dócil a más no poder, es raro que le tenga que repetir las cosas dos veces y la verdad nunca en los 6 años que tiene me ha montado la típica pataleta, hace poco disfrutando de una comida fuera de casa los amigos que nos acompañaban nos dicen a mi marido y ami: “que gusto da estar con esta cría no da nada de mal”, “que bien la estáis educando” y yo directamente me quité todas las flores que nos brindaron como súper padres y les dije que para nada, que no hemos tenido que hacer gran cosa que es todo gracias a su carácter dócil, tranquilo, observador y tímido!!!!!, mérito nuestro ninguno!!!!!
    Tengo amigas y familiares con niños con muuucho carácter y la verdad yo creo que lo haría peor que ellos en su lugar…..
    Lo de los gustos de los niños yo siempre he tenido claro que no se imponen a cada uno le gusta lo que le gusta, otra cosa es que se les deje tener esas cosas que a ellos les encantan y a los papás nos horrorizan, en mi caso personal tengo una hermana gemela y de pequeñas nos compraban las mismas cosas para no discutir, hemos tenido la misma información, y la misma ventana abierta hacia la vida y desde muuuy pequeñas teníamos gustos diferentes, a mí me encantaban los vestidos lo más rococó posible, a mi hermana los pantalones, a mí el pelo largo y a ella el corto, yo adoraba las Barbies y ella cualquier juguete manual.
    Creo que el carácter es el que uno tiene cuando nace y poco podemos hacer los padres mas que lidiar como buenamente podamos y sepamos para sacar el mejor partido de nuestros hijos.
    Me ha encantado el artículo, creo que estás en lo cierto!!!!!

  8. Ido Febrero 4, 2013 at 7:12 pm -

    Mi experiencia personal con mi hija respecto al carácter que tiene la verdad es que ha sido hasta ahora coser y cantar, y no porque yo tenga el secreto de cómo se educa bien a un hijo sino porque el carácter de mi hija “por suerte para mí”, “no sé si tanto para ella” es dócil a más no poder, es raro que le tenga que repetir las cosas dos veces y la verdad nunca en los 6 años que tiene me ha montado la típica pataleta, hace poco disfrutando de una comida fuera de casa los amigos que nos acompañaban nos dicen a mi marido y ami: “que gusto da estar con esta cría no da nada de mal”, “que bien la estáis educando” y yo directamente me quité todas las flores que nos brindaron como súper padres y les dije que para nada, que no hemos tenido que hacer gran cosa que es todo gracias a su carácter dócil, tranquilo, observador y tímido!!!!!, mérito nuestro ninguno!!!!!
    Tengo amigas y familiares con niños con muuucho carácter y la verdad yo creo que lo haría peor que ellos en su lugar…..
    Lo de los gustos de los niños yo siempre he tenido claro que no se imponen a cada uno le gusta lo que le gusta, otra cosa es que se les deje tener esas cosas que a ellos les encantan y a los papás nos horrorizan, en mi caso personal tengo una hermana gemela y de pequeñas nos compraban las mismas cosas para no discutir, hemos tenido la misma información, y la misma ventana abierta hacia la vida y desde muuuy pequeñas teníamos gustos diferentes, a mí me encantaban los vestidos lo más rococó posible, a mi hermana los pantalones, a mí el pelo largo y a ella el corto, yo adoraba las Barbies y ella cualquier juguete manual.
    Creo que el carácter es el que uno tiene cuando nace y poco podemos hacer los padres mas que lidiar como buenamente podamos y sepamos para sacar el mejor partido de nuestros hijos.
    Me ha encantado el artículo, creo que estás en lo cierto!!!!!

    • Walewska Febrero 7, 2013 at 3:02 pm -

      Gracias! Pero yo difiero… es cierto que tu hija es una bendita de dios y es una niña bastante fácil, pero también creo que sois unos padres excelentes, niña!!!! Ya sabes que yo a las mías te las confío sin dudarlo!

  9. Beatriz Febrero 7, 2013 at 6:48 am -

    Muy bueno el artículo y los comentarios. Yo sólo puedo añadir que hace poco hablaba con una amiga que tiene mellizos. Duermen juntos, comen lo mismo, van al colegio juntos, tienen los mismos amigos y juguetes, ven lo mismo en la tele y…. según cuenta mi amiga…. No pueden ser más distintos.

    • Walewska Febrero 7, 2013 at 3:01 pm -

      Sí, el caso de los gemelos es el más claro de que la genética manda mucho…

  10. Ana Febrero 7, 2013 at 11:09 am -

    Efectivamente hay genética que manda, pero también te digo que no se sabe bien por dónde actúan los “hados” directrices de los códigos genéticos porque aquí la que suscribe no ha sido nunca de princesitas…. y tengo un par de hijas que se derriten por todo lo rosa, los brillos y las purpurinas, y las desproporcionadas barbies…
    En fin, comulguemos con ello y disfrutemos de su infancia, sea como sea. Y sin reprimirles, que es lo que importa.
    Bss

    • Walewska Febrero 7, 2013 at 3:00 pm -

      ¡Buf! Yo tampoco he sido de princesas y ya sabes, las mías son como las tuyas. Llévalas a princelandia. A ti se te derretirán las venas, pero ellas serán las más felices del planeta.

  11. Guachin Febrero 8, 2013 at 8:37 am -

    No hay nada genético en ello, creo yo. Hay estudios que demuestran que los adultos hacemos diferencias incluso al tratar a los bebés, siendo más protectores y cantarines con las niñas, y hablándoles a menor distancia. Se va fomentando una mayor autonomía en los niños, mientras ellas desarrollan más la empatía y “lectura” emocional del mundo.

  12. Marta Febrero 9, 2013 at 10:56 am -

    Es un tama tan complejo… Seguro que todos los padres quisiéremos tener de verdad las claves

  13. Hola Febrero 12, 2013 at 9:29 pm -

    Muy interesante el artículo!